
En la provincia de Azángaro, el conteo de votos se prolongó más allá de las 4:30 de la madrugada, obligando a los miembros de mesa a continuar sus labores en condiciones de evidente agotamiento.
Muchos de ellos permanecieron durante toda la noche sin abrigo adecuado ni acceso a alimentos, tras una extensa jornada electoral que superó ampliamente lo previsto.
La situación ha generado preocupación entre ciudadanos y observadores, quienes cuestionan la falta de organización y logística en el proceso electoral.
Este retraso no solo expone deficiencias en la planificación, sino que también pone en riesgo el adecuado desarrollo del escrutinio y las condiciones humanas en las que se lleva a cabo esta labor cívica.
Fuente: Sin Fronteras

