
En el distrito de San Miguel, Juliaca, las autoridades identificaron como Henry Humberto Calloapaza Calloapaza, de 33 años, al hombre que perdió la vida tras ser linchado por una turba de ciudadanos. El occiso, señalado como un delincuente recurrente en la zona, fue interceptado por los vecinos en un violento incidente que terminó con su fallecimiento antes de que las fuerzas del orden pudieran intervenir.
Calloapaza no era un desconocido para la justicia; sobre él pesaba un extenso historial delictivo que incluía robo agravado, "cogoteo", asaltos a pasajeros de vehículos de servicio interprovincial y robo de unidades motorizadas. Incluso, se informó que el sujeto contaba con antecedentes por tenencia ilegal de armas de fuego y que, en su historial judicial, se le llegó a dictar una medida de prisión preventiva por nueve meses.
La situación ha generado una profunda indignación entre la población local, debido a que el sujeto había sido capturado en múltiples oportunidades previas. Pese a sus constantes ingresos a la comisaría y sus procesos abiertos, el individuo continuaba en libertad reincidiendo en sus actividades ilícitas, un factor que finalmente detonó la drástica y violenta reacción de la comunidad ante la percepción de una justicia inoperante.
Este trágico desenlace ocurrió en la urbanización Ciudad de Dios, luego de que Calloapaza y tres cómplices interceptaran a una pareja de esposos comerciantes para robarles el dinero de la venta del día. Durante el forcejeo, los asaltantes dispararon contra la mujer, lo que provocó que los vecinos se organizaran de inmediato para cerrarles el paso. Mientras los demás delincuentes lograban huir, la turba capturó a Calloapaza, a quien prendieron fuego junto a su motocicleta.
Fuente: RR.SS.

