
20-Febrero-2026. En la ciudad de Yunguyo, al parecer las zonas rigidas y/o restringidas han pasado a ser simples sugerencias decorativas. Conductores y/o propietarios de vehículos de toda índole -grandes, medianos y pequeños- han decidido que la Plaza de Armas de Yunguyo y la Plaza Dos de Mayo, son el nuevo estacionamiento oficial… aunque nadie los haya autorizado.
En horas de la tarde y noche, el espectáculo es digno de un desfile sin organización: autos en doble fila, camionetas en zona rígida y mototaxis acomodándose “como les da la gana”, mientras las autoridades parecen haber activado el famoso botón de “modo carnavales”. Supervisión: en pausa. Orden: en descanso. Autoridad: en veremos.
Los regidores, según comentarios de propios y extraños, estarían pintados en la pared del municipio; y el presidente de la comisión de transportes, al parecer, observa el caos con la serenidad de quien mira un paisaje costumbrista.
Visitantes que regresan después de mucho tiempo, junto a los propios yunguyeños, no salen de su asombro al ver que estacionar donde uno quiere se ha convertido en práctica libre, sin silbato, sin papeleta y sin llamado de atención.
Las imágenes registradas hablan por sí solas: nadie fiscaliza, nadie ordena y nadie sanciona.
Desde aquí alertamos al señor alcalde y a la Subgerencia de Transportes del municipio: es momento de ponerse las pilas. Yunguyo merece presentarse como una ciudad ordenada, con respeto a la autoridad y a las zonas restringidas, no como una pista improvisada donde la ley se toma vacaciones anticipadas.
Porque si el caos ya empezó al inicio de los carnavales… ¿qué nos esperara en los próximos días, más aun sabiendo que las pandillas saldrán a las calles?

