Año Nuevo Andino

En Puno cada 21 de junio se celebra el solsticio de invierno, también llamado como el Año Nuevo Andino, día en que la población y las autoridades rinden culto al sol, en gratitud a la energía que los brinda. Es una tradición que lo practican desde los tiempos remotos.

La tradición cobra vida cada 21 de junio en la que se entregan ofrendas al dios Sol por medio de diversos rituales y actividades culturales. Uno de sus principales propósitos de los habitantes es el de agradecer la suerte u energía positiva que el Inti les otorga para el progreso y bienestar de sus pueblos.

Pese a que la celebración oficial es el 21 de junio, los ciudadanos organizan una programación que dura casi una semana en la que exponen la historia de sus tradiciones a los turistas. Además, se aprovechan estas fechas para que los grupos organizados acudan a las autoridades locales y regionales para expresar sus necesidades con el fin de fortalecer los lazos. Esta actividad es conocida como Tinkuy Rimankuy y casi siempre es liderada por voceros escolares.

Los visitantes también pueden acudir a conferencias magistrales con expositores locales y extranjeros, ser espectadores de danzas puneñas acompañadas de bandas locales. Las calles cobran vida con sus coloridos trajes que llaman la atención de los asistentes.

RITUAL POR EL AÑO NUEVO ANDINO

En el día del ritual se le da la bienvenida al Sol en el cerro Huajsapata. En esta aventura no estarás solo, ya que llegan grupos de todas partes del país y el mundo a ser testigos de este mágico momento. Tras dar el discurso inicial y presentar las ofrendas, se inicia una peregrinación hacia el templo solar o Intini Uyo, el cual se encuentra entre los distritos Ollaraya y Unicachi, ubicado en la ciudad de Yunguyo, cerca al Lago Titicaca.

Quienes participan de esta celebración en el altiplano deben acudir con prendas abrigadoras y los artículos necesarios para aguantar el intenso frío que se vive a las 4:00 a.m. hora en el que se da inicio el primer recorrido. El Yatiri, quien dirige el acto, da todas las indicaciones frente a una gran fogata donde se reúnen las ofrendas.

Uno de los momentos inolvidables del ritual ocurre cuando los asistentes alzan sus manos en dirección al sol para recibir los primeros rayos del día. Con esto, se logra atraer la energía de la estrella más luminosa del universo.

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Autor: Roman Churacapia Vargas